
La enfermedad del ojo seco, o queratoconjuntivitis seca, es una afección muy frecuente, en la cual hay una alteración de las lágrimas, en cantidad o en calidad. Las lágrimas son imprescindibles para la buena lubricación del ojo, para su protección frente a agentes externos, para mantener la superficie del ojo suave y lisa y para tener, en definitiva, una buena visión.
Las lágrimas se producen en la glándula lacrimal, que se encuentra bajo el párpado superior en su porción externa, y son repartidas por el ojo gracias al parpadeo. Son evacuadas a través de los dos puntos lacrimales y los conductos lacrimales, localizados en el ángulo interior de ambos párpados. Finalmente, drenan en las fosas nasales.
Las lágrimas están compuestas por tres capas:
– Una capa de grasa, producida por unas glándulas del interior de los párpados.
– Una capa de agua, producida por la propia glándula lacrimal.
– Una capa de moco, producida por la conjuntiva del ojo.
Causas del ojo seco
El ojo seco es más frecuente a partir de los 50 años de edad en ambos sexos y en las mujeres después de la menopausia.
Las causas principales del ojo seco son:
- Déficit de lágrimas. Por una menor producción o por una mayor evaporación a causa de parpadear con poca frecuencia.
- Disminución de la calidad de las lágrimas. Por una alteración de las glándulas palpebrales o por enfermedades o inflamación de los párpados.
Síntomas
- Sequedad ocular
- Sensación de cuerpo extraño
- Escozor/Picor/irritación
- Ojo rojo
- Cansancio ocular
- Intolerancia a las lentillas
- Lagrimeo
- Fotofobia, es decir, sensibilidad a la luz
- Visión borrosa fluctuante
- Presencia de filamentos mucosos en el borde del párpado.
Diagnóstico
Tu médica o médico de familia o tu especialista en oftalmología pueden sospechar el diagnóstico del ojo seco por los síntomas y las molestias que le cuentas en la consulta y por los signos que observará en tus ojos durante la exploración física.
Algunas de las pruebas que puede solicitar son:
– Exploración ocular completa con lámpara de hendidura.
– Test de Schirmer, que valora la cantidad o volumen de la lágrima.
– Evaluación de la córnea con colirios colorantes para detectar lesiones.
Si sospechan del síndrome de Sjogren, una enfermedad autoinmune que afecta otros órganos, además del ojo, te pueden solicitar una analítica de sangre con los parámetros de autoinmunidad.
¿Qué puedes hacer?
Aprenderás como implementar hábitos sencillos y diarios para tratar el ojo seco como por ejemplo el automasaje, las toallitas de agua fría y las pausas durante el uso de las pantallas.
También aprenderás ejercicios para parpadear mejor, puesto que, como has visto, la falta de parpadeo es una de las principales causas de ojo seco.
Desde el punto de vista de las emociones, el ojo seco está relacionado con una tristeza interior que nos hace llorar físicamente de forma constante (el lagrimeo es uno de los síntomas del ojo seco) porque no nos permitimos llorar emocionalmente. Trabajaremos el aspecto emocional a través de diferentes herramientas.